¿Qué es el autoconsumo solar fotovoltaico?

Qué es el autoconsumo solar fotovoltaico y por qué cada vez se habla más de él

Cada vez más personas se pasan al autoconsumo solar fotovoltaico. En anteriores posts hemos conocido qué son las placas solares y cómo funcionan. Ahora, vamos a englobar todos estos conceptos y a conocer más sobre el autoconsumo, concretamente, sobre el solar fotovoltaico.

 

¿Qué es el autoconsumo?

El autoconsumo eléctrico es la capacidad de producir electricidad mediante el aprovechamiento de recursos renovables, como es el caso del Sol, el agua o la fuerza del viento. El autoabastecimiento solar fotovoltaico se realiza mediante la instalación de placas solares, que tanto en el ámbito residencial como en el industrial proporcionará electricidad a la vivienda a través de éstas.

Es decir, el autoconsumo consiste en producir electricidad en el mismo lugar donde se consumirá mediante recursos renovables que respeten el planeta. Con la actual crisis climática, en España cada vez son más los que se animan a dar el paso hacia el autoconsumo solar, ya que resulta una opción sencilla, beneficiosa para el planeta y también para el autoconsumidor y su economía.   

 

¿Qué tipos de autoconsumo existen?

Se puede distinguir entre diferentes tipos de autoconsumo solar fotovoltaico. Las distinciones se pueden hacer según su destinatario, según sus conexiones y según sus excedentes. Nos vamos a enmarcar dentro del autoconsumo fotovoltaico, que aprovecha la luz solar para generar electricidad en la vivienda. Aunque la tecnología de las celdas solares se descubrió en el s. XIX, no se empezaron a fabricar paneles solares en masa hasta la década de los noventa, cuando los precios empezaron a ser más asequibles, y parte de la sociedad empezó a utilizarlos en beneficio de su vivienda.

 

Según su destinatario

Según su destinatario, podemos distinguir entre tres tipologías: residencial, es decir, destinado a la generación de electricidad para viviendas unifamiliares; industrial, destinado a empresas o grandes extensiones; o compartido, cuando se realiza una instalación que generará electricidad para diferentes viviendas o personas. Este último sería el caso de una comunidad de vecinos, o instalaciones compartidas para una o más viviendas.

  • Autoconsumo residencial

Es la instalación de paneles solares fotovoltaicos en viviendas unifamiliares, que tienen un consumo individual de la instalación. Se trata de la tipología más frecuente de las tres, ya que resulta más fácil de gestionar, y no requiere la repartición del consumo de la electricidad entre más miembros, ya que únicamente hay un beneficiario.

  • Autoconsumo industrial

También son muchas las empresas las que deciden utilizar la energía solar para así reducir sus facturas a la vez que ayudan al medio ambiente. El funcionamiento de las instalaciones del ámbito residencial es exactamente igual al residencial, con algunas pequeñas diferencias.

Suelen tener un mayor tamaño, ya que el consumo de una empresa suele ser mayor y su superficie, por lo general, también. Su consumo energético es bastante superior, ya que una empresa puede hacer uso de maquinaria industrial, o de un gran volumen de material informático en comparación al ámbito residencial.

  • Autoconsumo compartido

El autoconsumo compartido es, posiblemente, la tipología menos frecuente, pero también se debe tener en cuenta. Se divide el consumo energético entre los diferentes beneficiarios, y se suele instalar de forma compartida entre dos o más viviendas o bien se usa para las zonas generales de una comunidad de vecinos. Para ello deben estar de acuerdo 3/5 del total de vecinos y solicitar el punto de conexión.

Hay muchas maneras de hacer uso del autoconsumo compartido, pero todas tienen una diferencia respecto al resto de las tipologías, y es que se debe tener en cuenta la repartición del consumo. Años atrás se repartía el consumo de forma fija, estableciendo un porcentaje igual para cada uno de los beneficiarios, que no se podía modificar en todo el año. Con la modificación de la ley en noviembre de 2021, se permitió el reparto variable o dinámico de la energía, mediante los coeficientes dinámicos.

Coeficientes dinámicos

El término coeficientes dinámicos puede sonar desconocido para muchos, pero resulta un mecanismo de gran utilidad para aquellos que decidan optar por un autoconsumo compartido de su instalación. Los coeficientes variables o dinámicos son la manera de repartir la electricidad generada por las placas solares a todos los beneficiarios de ésta.

Por ejemplo, si de una instalación se benefician tres viviendas, se podrá repartir el consumo entre los tres, dependiendo de sus horarios, sus hábitos de consumo, su presencia en la vivienda u otros factores de relevancia. Se dividirán de forma que la suma de los tres sume 1.

Así, si uno de ellos solo visita la vivienda los fines de semana, por ejemplo, tendrá un consumo menor, por lo cual se podrían repartir los dos beneficiarios restantes un mayor porcentaje que el tercero. De esta manera el consumo de uno sería, por ejemplo, de un 0,4, el del otro del 0,4 y el último y con menos presencia en la vivienda, de un 0,2. Esta repartición se verá reflejada en la factura, y los términos se pueden cambiar, según la última actualización de esta ley, cada 4 meses. Además, se pueden ajustar los coeficientes de forma variable, es decir de forma distinta incluso para cada hora o fracción horaria del día.

 

Según sus conexiones

También existe una clasificación según sus conexiones y la forma en que se instalan. Hay dos maneras diferentes: una es de forma autónoma o aislada, donde la electricidad generada se almacena para ser consumida únicamente en la casa; y la otra, que cuenta a su vez con una conexión a la red general.

  • Aislado

​En este caso, existe una desconexión de la red general, que implicará que la electricidad generada supondrá el consumo total de la vivienda. Se suele instalar un generador eléctrico para reforzar y asegurar la suficiencia de la electricidad de la casa.

  • Conectado a la red

Este tipo de instalaciones cuentan con dos conexiones: una que enlaza los paneles solares con el sistema eléctrico de la vivienda, y otra que se dirige a la red de distribución general.

 

Según sus excedentes

Antes de clasificar según sus excedentes, debemos introducir primero el concepto de compensación de excedentes. Se trata del beneficio que reciben los autoconsumidores por la energía generada por sus placas solares y que no consuman ellos mismos. Este beneficio se verá reflejado en la factura de la luz, con una reducción económica que se aplicará en la parte variable de ésta.

  • Con excedentes acogida a compensación

Esta primera modalidad se establece para el autoconsumo que, a parte de generar la energía para el consumo de los beneficiarios, genera más energía sobrante, que se vierte en la red eléctrica general. Este vertido, como hemos explicado en anteriores posts, genera un beneficio extra para los autoconsumidores, que se ve reflejado en la factura de la luz.

Los autoconsumidores consiguen una reducción económica en la parte variable. Es decir, la factura de la luz se divide en dos secciones: los gastos fijos y los gastos variables. La parte fija, que incluye los costes derivados del peaje de acceso a la potencia contratada, no se verá modificada. En cambio, la parte variable incluye los costes de la energía consumida, donde la empresa comercializadora aplicará la reducción hasta llegar a los 0€.

Para poder acceder a la posibilidad de la compensación de excedentes, se deben cumplir unos requisitos, que son, en primer lugar, que la instalación solar fotovoltaica esté conectada a la red eléctrica convencional; en segundo lugar, que la fuente de energía sea renovable (como es el caso de la energía solar), y finalmente, que la potencia total no supere los 100kW y tenga un contador bidireccional.

  • Con excedentes no acogida a compensación

En este caso, la energía producida por las placas que no se consuma, no se vierte a la red eléctrica general, y, consecuentemente, los autoconsumidores que escojan esta opción no obtendrán una compensación en su factura de la luz.

La energía sobrante, se devuelve a la red y los autoconsumidores pueden venderla en el mercado de electricidad. Para ello, es necesario darse de alta en la producción del servicio, con los trámites administrativos requeridos. El beneficio económico se obtiene en ambos casos, pero de forma distinta.

  • Sin excedentes

Finalmente, esta modalidad permite autogestionar el consumo de electricidad, que normalmente cuentan con baterías para almacenar la energía. Los sobrantes no se vuelcan a la red eléctrica general, y el procedimiento administrativo resulta más sencillo. Esta opción es más frecuente en empresas o grandes instalaciones.

 

El funcionamiento del autoconsumo

Aunque ya vimos anteriormente el funcionamiento de las placas solares, vamos a ver como funcionan los sistemas de autoconsumo fotovoltaico en conjunto. Las placas solares están formadas por materiales como el silicio, o conductores como el fósforo o el boro, que al exponerse a la radiación solar generan electrones, es decir, electricidad. Ésta, en forma de corriente contínua, se transformará, gracias a su conexión con el inversor fotovoltaico, en corriente alterna, es decir, la energía que alimenta el consumo del hogar. De esta manera, al obtener corriente alterna, la electricidad se distribuirá según la demanda de consumo de la vivienda.

Si la instalación se encuentra conectada a la red eléctrica convencional, en el caso de no obtener suficiente electricidad para cubrir la demanda de la vivienda, se recogerá de la red general. En cambio, la potencia puede ser menor si no se encuentra conectada a la red, y podrá reforzarse con generadores.

La energía producida que no se consuma, se verterá a la red eléctrica, en el caso de acogerse a la compensación de excedentes, o bien, se almacenará si no está sujeto a compensación.

 

Las ayudas para el autoconsumidor en España

En España, tanto el gobierno estatal, como las comunidades autónomas ofrecen diferentes ayudas a los autoconsumidores por su instalación de placas solares fotovoltaicas. Entre estas ayudas hay la bonificación en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) o la deducción del IRPF. En el ámbito europeo, también se ofrecen ayudas como el Fondo Next Generation EU.

No obstante, estas ayudas no se ofrecen a todos los ciudadanos de la misma forma, por lo que debes consultar qué ayudas se encuentran disponibles en tu comunidad autónoma. Consulta nuestra sección ‘Ayudas para la instalación de placas solares’ y resuelve tus dudas.

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