¿Es necesaria una batería para una instalación fotovoltaica?

La energía solar es una fuente variable.

La energía solar, como muchas otras renovables, es una fuente variable, puesto que su producción depende de la radiación solar del momento. Al igual que la eólica, que solo produce cuando hace viento, las placas solares solo producen cuándo hay sol. Pero entonces, ¿qué hacemos cuando no hay viento o no hay sol? Tenemos dos opciones: usar fuentes alternativas complementarias o almacenar la energía sobrante de las horas de más generación y utilizarla más tarde.

En el caso de los paneles solares fotovoltaicos, durante las horas de sol, producen mucho más de lo que podemos llegar a consumir. Por lo tanto, se trata de aprovechar la generación de electricidad excedentaria en las horas pico y repartirla para las necesidades de todo el día.

Para conseguir sacar partido de estos excedentes es posible que hayas pensado en una batería solar que complemente tu instalación, pero hay alternativas que la desbancan como la mejor opción.

La ley de Moore, propuesta en 1965 por Gordon Moore, cofundador de Intel, predijo que cada año y durante una década, los componentes de un circuito integrado se multiplicarían por dos. Por ejemplo, en 1985 la unidad mínima de fabricación de estos componentes era de una micra y en el 2000 ya era de menos de 100 nanómetros (el tamaño de un virus). A principios del 2017 se consiguió un tamaño de sólo 10 nanómetros y se prevé que puedan llegar a ser del tamaño de los átomos o integrados en células.

¿Pero, qué tiene que ver el tamaño de los chips con las baterías solares? Pues esta norma de la mejora lineal se ha llevado al terreno de muchas otras tecnologías en etapa de crecimiento. Por ejemplo, en las placas solares de silicio se observó una mejora cómo en la ley de Moore hace años, pero ya se ha llegado a su zénit de eficiencia con este material. Otro ejemplo clarísimo es la tecnología móvil que año tras año, queda obsoleta.

En cambio, las baterías de litio están todavía muy poco optimizadas y siguen mejorando continuamente imitando la famosa ley en plena efervescencia. Esto significa que si compramos una batería hoy lo más probable es que, en muy pocos años, haya mejoras en la capacidad de almacenamiento y bajadas de precio importantes. Cuando un teléfono móvil nos queda anticuado es relativamente molesto, pero si una batería solar de unos 8.000 € nos queda obsoleta, ya es otra cosa.


El futuro: Sacar provecho de las baterías de los coches eléctricos.

El potencial de mejora de las baterías solares es grandísimo, pero esta capacidad de mejora se hace más evidente cuando las comparamos con las baterías de coches eléctricos. Una batería solar standard, por ejemplo, tiene una capacidad de unos 15 kWh cómo máximo, mientras que la mayoría de las baterías de coches eléctricos tienen una capacidad de entre 40 y 65 kWh.

Según Nissan, los vehículos eléctricos que ha fabricado y que ahora están en la carretera contienen un total combinado de más de 10 gigavatios-hora de potencial de almacenamiento.

Estos datos nos llevan a las siguientes conclusiones con respecto al futuro de las baterías: 

La primera es que, según un estudio publicado en la revista Applied Energy y elaborado por investigadores del MIT, se podría dar una segunda vida a las baterías de coches eléctricos para el uso en autoconsumo eléctrico. Las baterías que habrán quedado obsoletas para el mercado automovilístico seguirán siendo interesantes y económicas en el mercado de las baterías solares. Solo se tendrán que adaptar para el uso en la red eléctrica o en casa.

La segunda opción es que se usen los coches eléctricos cómo baterías para el hogar cuando estén enchufados. Sólo haría falta que el punto de conexión fuese bidireccional y permitiera tanto la carga como la utilización de la energía almacenada.


​El presente: Por ahora, con la compensación de excedentes, la batería no es necesaria.

En el caso de las instalaciones de autoconsumo, hasta el año pasado, si no tenías un sistema de almacenamiento tenías que consumir de la red  durante las horas sin sol. Por si fuera poco, la electricidad excedentaria que habías generado, se la regalabas a la compañía para que la vendiera a tus vecinos. Con la entrada en vigor del nuevo Real decreto de Autoconsumo el año pasado, las compañías eléctricas deben compensarte por la electricidad excedentaria que viertes a la red. Para hacerlo están obligados a abonarte en la factura de la luz la electricidad consumida de la red por los excedentes que has vertido durante las horas de sol.


​Cómo conclusión, la tecnología de las baterías de litio es aún muy cara (unos 8.000 € para un batería estándar). Un precio que no sale a cuenta teniendo en cuenta el potencial de mejora de esta tecnología y las alternativas que plantea el futuro para el almacenamiento. Además, con la compensación de excedentes, una instalación adecuada y los hábitos de consumo apropiados, ya puedes llegar al 100 % de autonomía eléctrica sin necesidad de una batería solar.

 

 


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